Tétano en el Caballo.



La bacteria Clostridium tetani, toxina bacteriana que produce la enfermedad que afecta y perjudica a los animales domésticos y a el hombre, y es causada por que accede a los tejidos a través de las heridas. Generalmente los caballos son los animales mas comúnmente afectados. Este organismo está presente en la mayoría de los suelos cultivados y que son abonados con estiércol, y es allí donde se hace extremadamente abundante.




En ciertas zonas, el tétano es tan normal que es habitual tomar precauciones mediante la inoculación de antitoxina a los caballos cada vez que reciben lesiones o heridas, por muy leves que sean, más aun antes de la castración u operaciones mayores. Clostridium tetani es anaeróbico, quiere decir que solo se desarrolla en ausencia de oxígeno. Entra en los tejidos por debajo de la piel a través de las heridas y permanece localizado cerca de su punto de entrada. Sus graves consecuencias se deben a la creación de una toxina que es absorbida en la circulación general y ejerce sus efectos sobre el sistema nervioso del cerebro y el cordón espinal. Es una de las toxinas más poderosas que se conoce. Las heridas punzo-cortantes o punzo-penetrantes (profundas), donde el oxígeno llega, son las que generalmente pueden ser más graves que las superficiales, incluso las grandes, cuyas superficies están expuestas a la luz solar y del aire fresco. Las heridas de clavos, cascos rotos, puntas hirientes expuestas en los establos o potreros, entre otros, son ejemplos de herida que a menudo resultan ser contaminadas con gérmenes del tétano.




También los cortes de castración y cola son fieles focos de infección, la enfermedad puede también producirse en el útero debido a manos sucias, cuerdas o implementos de trabajo en condiciones antihigiénicas. El tétano podría producirse en un animal aparentemente sano, que haya recibido una pequeña herida que parezca curarse sin ninguna complicación. Puede crearse en el tatuaje. Se observan casos en los que no se encuentra ninguna señal de herida o lesiones, incluso ningún historial de accidente; casos posibles de secuelas de heridas infringidas por lombrices en la pared intestinal o a ligeros raspones de herbajes raramente duros o con fuertes texturas.




SINTOMAS.
Son generalmente indefinidos; el animal esta en un estado rígido, reacio a moverse, mucho más lento en el trabajo, puede arrastrar las puntas de las patas sobre el suelo y normalmente tiene la cabeza más erguida y rígida de lo normal. Si el caballo es obligado a seguir trabajando, la respiración de hace difícil y los ollares de la nariz adquiere la forma de trompeta. La expresión de la cara es de ansiedad o extrema nerviosidad, y las orejas son movidas continuamente hacia atrás y hacia delante. Más tarde, quizá después de 24 horas, la rigidez se incrementa y se manifiesta una excitabilidad inusual; hay dificultad para girar la cabeza a un lado y las patas delanteras se abren hacia fuera como buscando un mejor equilibrio. En diversas partes del cuerpo se observa esparcido el sudor o quizá también en la totalidad del tronco. En esta situacion, el caballo se mantiene con la cabeza más erguida de lo normal, los puntos de la nariz hacia fuera, los labios estirados hacia atrás, exponiendo los dientes en un gesto saturnino; las orejas a menudo están fijas, con sus puntas giradas y encontradas una hacia la otra, y los músculos de la mandíbula en un total estado de contracción muscular el cual le impide al animal relajarlo. La membrana nictitante se observa parpadeante a través del ojo, hasta un punto mucho mayor de lo normal. Es tan marcada esta característica que podría considerarse como una prueba fiable de la presencia de del tétano. La contracción de la mandíbula o trismos (contracción tónica de los músculos masticatorios que produce la oclusión forzosa de la boca) no siempre es evidente en los ataques, aunque siempre existe una pequeña rigidez de la mandíbula. En compañía de esto, está el exceso de salivación, originada por los continuos movimientos de la lengua y, por la secreción en respuesta a la anomalía, incluso antes de manifestarse alguno de los síntomas típicos del tétano. En la mayoría de los casos, el rabo y los cuartos traseros resultan afectados. La cola se mantiene rígida y temblorosa, y los músculos de los cuartos pueden sentirse duros y con aspecto de tablas. La columna vertebral puede estar torcida, arqueada o hundida. Cuando ella y el tronco están ladeados hacia un lado u otro, el estado se conoce como pleurostotonos derecho o izquierdo; cuando la cabeza y la cola están levantadas y apuntado una hacia la otra, de manera que el lomoeste hundido, se usa la palabra opistotonos; cuando la cabeza y la cola están hacia abajo, produciendo el arqueo del lomo se le aplica el termino de emprostotonos. Durante el curso de un ataque, las heces y la orina normalmente son retenidas, pudiendo originar trastornos digestivos, a veces con resultados fatales por la acumulación de gases en el intestino grueso. Se genera una excesiva sensibilidad auditiva y visual, denominada hiperestesia.


Comentarios

Temas más visitados

Colores de los Caballos o Pelajes del Equino

Parámetros de Construcción para instalaciones equinas. El ideal constructivo de un instalación equina. Toda explotación equina debe tener una instalación adecuada.

Beneficios del caballo para el ser humano

Estructura ósea de un caballo.

Partes de una silla de montar: armadura, estribera, asiento, faldón y la rodillera o taco.

Castración en el caballo

Avances para el diagnóstico de la Anemia Infecciosa Equina

Habronemosis cutánea en equinos ´´Llagas de verano´´

Alimentos para el caballo