Fiebre de los pantanos, SIDA equino o anemia infecciosa equina




Por: José Luis Canelón Pérez. MV. MSc
Serviequinos Canelón C.A.
Laboratorio de Diagnóstico AIE


Con estas tres denominaciones sinónimas, se conoce a una enfermedad viral, incurable hasta ahora, que afecta a los equinos, es decir, a caballos, mulas, burros y cebras.

Se le denomina Fiebre de los Pantanos, porque aunque se encuentra distribuida por todo el mundo y en las diferentes regiones, es más frecuente en aquellas zonas inundables que favorecen la presencia de mayor número de insectos hematófagos, vectores o trasmisores mecánicos del virus desde un animal enfermo a uno sano.

Es también conocida como el Sida Equino debido a que su agente etiológico o virus causante de la enfermedad, guarda un parentesco cercano con el virus del Sida Humano y el Sida de los Simios, pues estos tres, son considerados como Lentivirus una subclasificación de los Retrovirus.

Digamos que la denominación médica de esta enfermedad es Anemia Infecciosa Equina (AIE), la cual resume en tres palabras, su efecto principal: una anemia hemolítica por destrucción de los glóbulos rojos, su carácter infeccioso y la especie animal que la sufre.

De cualquier manera como la denominemos, la AIE es un dolor de cabeza para los criadores de caballos del mundo y particularmente en aquellos lugares con abundante espacios selváticos no controlados por el hombre. Para Venezuela representa una de las enfermedades más importantes limitante del desarrollo de la cría equina nacional y por supuesto, con gran énfasis en los Llanos, para la cría del Caballo Criollo Venezolano, baluarte económico en la explotación extensiva de bovinos .

La AIE fue diagnosticada por primera vez en Francia por Lignee, M.. en 1843 se atribuyó su causa entonces a deficiencias nutricionales. En USA se evidenció en 1888. Los franceses Carre y Valle  en 1904 demostraron que su agente causal era un virus. En Venezuela fue diagnosticada en 1938 por el Dr. Wladimir Kubes , pionero de la Medicina Veterinaria en el país.

 QUE OBSERVAMOS EN UN EQUINO ENFERMO

Aunque la mayoría de las veces la enfermedad pasa desapercibida, es decir, no observamos los síntomas por ser muy leves o francamente inaparentes, la enfermedad  puede expresarse de una manera aguda, con fiebre intermitente, debilidad, anemia, gran depresión, edema en las partes bajas de los miembros, pecho y región abdominal , petequias o manchas coloreadas en las mucosas. En los casos hiper agudos sobreviene la muerte en 2-3 semanas. La forma crónica puede ser consecuencia de la recuperación aparente de la enfermedad en fase aguda. En estos casos, cuando bajan las defensas del animal, se suscitan crisis semejantes a la forma aguda y eventualmente se produce la muerte en una de ellas. La forma más difícil de hacer entender a un propietario de caballos, es la de portador, el portador de la AIE, tiene la apariencia y se comporta como un individuo completamente sano, sin embargo, su sangre es tan contagiosa como en las formas aguda o crónica

Quizás si ponemos como ejemplo al famoso jugador de Basketball norteamericano Magic Johnson, portador del SIDA, podamos entender mejor, como un caballo portador de AIE, con buena apariencia física, sin síntomas de la  enfermedad y que se desempeña en su actividad normalmente, es tan peligroso para la transmisión de la enfermedad como uno claramente enfermo. Issel y colaboradores (1985) estimaron que más del 30% de los positivos al sur del Estado de Louisiana en USA  se encontraban en esta categoría de portador.

COMO SE TRASMITE LA AIE

La trasmisión del virus de la AIE se efectúa por la inoculación de la sangre de un animal infectado a uno sano. En este capitulo, intervienen vectores o trasmisores naturales como son tábanos y otros insectos que se alimentan de sangre, que succionando la sangre de un enfermo, cuando este los repele por el movimiento de su piel o cola, se traslada a un animal sano para continuar alimentándose, en ese momento inocula el virus y trasmite la enfermedad. Se dice que la trasmisión es mecánica, porque el virus no sufre transformación en el aparato bucal del insecto, antes de ser inoculado al animal sano.

De una manera mecánica, también el hombre participa en la trasmisión de la AIE, así, cuando utiliza la misma aguja hipodérmica para varios caballos –típicas vacunaciones, tratamientos vitamínicos, etc. en fincas o hatos-, instrumental quirúrgico sin desinfectar –castraciones en serie-, sondas nasoesofágicas, transfusiones sanguíneas y en general todo lo que permita inocular sangre de un enfermo a un animal sano. Debemos prestar atención también a las espuelas, frenos u otros aperos contaminados que se intercambian entre jinetes para usarlos en diferentes caballos. 

Se reconoce una transmisión  a través de la placenta en un 10 % de los casos en aquellas yeguas positivas, con alta concentración del virus en su sangre. Muchas veces es causa de aborto.

Sexualmente, a diferencia del SIDA, la trasmisión es muy rara. En experiencia personal, monitoreamos a un semental negativo durante los dos años que sirvió yeguas positivas y nunca adquirió la enfermedad.

Una inquietud personal, es el papel que podrían jugar los murciélagos hematófagos en la transmisión de la AIE, hasta el momento no ha sido estudiado.

De hecho la permanencia en el mismo grupo de individuos sanos y enfermos y el aumento de los tábanos y otros insectos hematófagos, incrementa el riesgo de contraer la enfermedad, así como, la intervención ignorante del hombre.

COMO SE DIAGNOSTICA

Leroy Coggins, un veterinario norteamericano, en 1970 realiza una feliz adaptación de la inmunodifusión en gel-agar para diagnosticar la AIE, por ello a esta prueba se le conoce como Test de Coggins en honor a su creador. Es la prueba oficial en todos los países del mundo.  En los últimos 15 años se ha ido mejorando la calidad del reactivo utilizado obteniéndose  reacciones más rápidas y confiables.

La prueba de ELISA es también utilizada para el diagnóstico, pero de una manera no oficial , la ventaja es la rapidez de la reacción y el mayor número de muestras que puede analizarse, sin embargo, presenta serios problemas, los falsos negativos son frecuentes y los positivos siempre deben confirmarse con el Test de Coggins.

 Las pruebas diagnósticas detectan la presencia de anticuerpos contra la enfermedad, lo cual puede suceder entre 15 a 60 días después  del contagio, aunque la sangre del enfermo es contagiosa desde el principio.          

En Venezuela solamente Médicos Veterinarios inscritos en el Servicio Autónomo de Sanidad Agropecuaria (SASA) con curso oficial de Reseña Equina, están autorizados para la toma de muestras. Igualmente, los Laboratorios de Diagnóstico deben estar inscritos en el Ministerio de Agricultura y utilizar el formato de Reseña Oficial refrendado por el SASA y la Federación Venezolana de Médicos Veterinarios.

TIENE TRATAMIENTO?

La tragedia de la AIE al igual que el SIDA, es que por los momentos, no tienen tratamiento curativo. Probablemente la Ingeniería genética, arma moderna de la biotecnología, pueda más pronto que tarde, encontrar una vacuna que permita la prevención de ambas enfermedades. De lograrse el éxito de algún tratamiento contra el SIDA, este  podría traspolarse a la AIE y viceversa.

COMO SE PREVIENE Y CONTROLA

Las autoridades sanitarias venezolanas han puesto en marcha una campaña de erradicación y control según Resolución  D.G.D.G. Nº 129 del 06 de Marzo de 1985

Algunos estados se han considerado de manera estratégica como  zonas de erradicación (Región Capital, Miranda, Aragua, Carabobo, Lara), por lo tanto, cuando un equino es diagnosticado como positivo a la AIE, su destino según la ordenanza legal, es el sacrificio previa colocación del hierro “A” en los carrillos. Es obligatorio la cuarentena por 45 días a los demás equinos del mismo establecimiento y el Test de Coggins negativo de todo el efectivo al final de ella, para poder levantar la cuarentena.

En otros estados, como Apure, Barinas, Bolívar, Monagas, etc. debido al alto porcentaje de reaccionantes positivos, la normativa permite que sean objeto de aislamiento y no de sacrificio, no pudiendo trasladárseles a ningún lugar fuera de la explotación en la que se encuentran.

Lamentablemente, la manera más eficaz de erradicar este flagelo que diezma la población equina, es haciendo uso del rifle sanitario o el sacrificio de los positivos.

En regiones como los Llanos y regiones de otros países, donde la AIE presenta una alta prevalencia (% de positivos), el sacrificio de los positivos comprometería seriamente las labores pecuarias extensivas. Una estrategia alternativa de control ha sido propuesta para esas zonas, basada en la separación de animales enfermos de los sanos, considerando que allí la AIE es endémica ( permanente) y la imposibilidad de sacrificar gran cantidad de equinos.

Este programa de control, ha sido aplicado exitosamente en zonas como el Pantanal de Brasil, logrando reducir, por ejemplo, de un 42,7% de positivos a 0% en tres años, en uno de los hatos. Personalmente he tenido experiencia en zonas más favorables (Lara) de “limpiar” una finca en un año, con 30% de positivos iniciales.

 COMO LIMPIAR SU FINCA  

 Un programa de erradicación de la AIE en su finca debe seguir los siguientes pasos: 

a) Diagnóstico inicial con Test de Coggins 

en todos los equinos de la propiedad. 

b) Separación y manejo de los animales

Los positivos y negativos deben separase en dos grupos, al menos 200 mts. uno del otro y de animales de explotaciones vecinas, deben estar distanciado de lugares de tráfico de equinos desconocidos, así evitamos trasmisión por vectores. Estos grupos pueden utilizarse normalmente en el trabajo o en la cría, pero nunca de manera conjunta. Los aperos y demás utensilios deben ser exclusivos para cada grupo. Eliminando la posibilidad de trasmisión por el hombre. 

c) Monitoreo

Después de la separación, el grupo negativo debe ser sometido a la prueba del Test de Coggins periódicamente, primero cada 3-4 meses, los positivos deben ser removidos y pasados al grupo de los positivos. Cuando todos los del grupo negativo den resultado negativo dos veces seguidas, la periodicidad de la prueba puede ser de cada seis meses, luego de dos resultados negativos seguidos más, de un año y posteriormente, de cada dos años 

d) Obtención de potros negativos. 

Una de las realidades de la AIE, es que a partir de yeguas positivas podemos lograr potros negativos. Esto se debe a que el riesgo de nacer con la enfermedad y de contagiarse en los primeros meses de vida en menor. Por ejemplo en el estudio realizado en Pantanal, Brasil, los potros de ocho meses de edad resultaron negativos excepto uno. El destete debe realizarse a los seis meses de edad. Después del destete, los potros son colocados en un grupo separado de los otros y muestreados, siguiendo el mismo procedimiento, los positivos serán pasados al grupo de positivos iniciales y los negativos se mantendrán hasta dar dos reacciones negativas seguidas cuando serán pasados al grupo negativo original..

e) Explotación controlada. 

Realizando las etapas anteriores como lo hemos descrito, se produce una disminución gradual de los positivos, en primer lugar por la mortalidad y en segundo lugar porque estamos sacando los potros negativos que de permanecer con los positivos terminarían contagiados. De esta manera, podemos lograr una completa eliminación de los positivos. Cuando todos los equinos de una explotación pecuaria den dos reacciones negativas consecutivas al Test de Coggins, podemos considerar que la AIE ha sido controlada en ella.

ALGUNOS HECHOS Y  RECOMENDACIONES

* Cuando compre un caballo, exija que tenga un Tets de Coggins Negativo, es recomendable repetirlo a los treinta días, mientras tanto manténgalo lo más alejado posible del resto de los equinos.(cuarentena).

* Los potros lactantes pueden reaccionar positivos sin estar enfermos, esto es debido a que la leche de una madre positiva puede pasar los anticuerpos al potro, los cuales son detectados por el Test de Coggins independientemente de que no sean producto de la enfermedad. Después de treinta días del destete, es conveniente realizarle la prueba para estar seguros.

* Las investigaciones demuestran que en los caballos manejados por el hombre el % de positivos es mayor que en los hatajos cerreros. El hombre y la manera de manejar los caballos, si no se toman precauciones, ayudan a difundir la enfermedad.

* No permita la entrada a su explotación de caballos sin el respectivo Test de Coggins negativo.

* Colabore con las autoridades sanitarias en los casos de animales positivos.

* Organícese y limpie su finca o hato de AIE. Es posible y sus caballos tendrán mejor valor económico en el mercado.

*  No compre caballos positivos, es una mala inversión aún para el trabajo.

*  Practique la máxima “una aguja, una jeringa, un caballo”

*  No preste, ni solicite prestado espuelas, frenos u otros aperos para utilizarlos en caballos diferentes.

* Realice el Test de Coggins periódicamente, particularmente si su caballo se moviliza con frecuencia a diferentes estados.

* Luchar contra la AIE es ayudar a mejorar la salud de la cría equina nacional. Divulgue entre sus amigos lo que sabe de la AIE.


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